Cuando las hojas de las plantas empiezan a curvarse, volverse amarillas o secarse en los bordes, muchos jardineros inmediatamente piensan que el problema es el fuerte sol o la falta de agua. Sin embargo, muy a menudo la causa pueden ser pequeñas plagas, alta humedad después de la lluvia o el inicio de enfermedades fúngicas que se propagan rápidamente por toda la planta.
Los tomates, pimientos, pepinos y calabacines son particularmente sensibles porque sus hojas son fácilmente atacadas por pulgones y otros pequeños insectos que chupan los jugos de la planta. Luego las hojas pierden fuerza, se tuercen hacia adentro y lentamente comienzan a secarse.
Es por eso que muchos jardineros experimentados utilizan un simple spray casero que puede ayudar a que las plantas se mantengan más saludables y resistentes durante los días cálidos y húmedos. Una de las preparaciones naturales más famosas se elabora con ajo, agua y un poco de jabón suave.
Para preparar este spray es necesario
5 dientes de ajo
1 litro de agua
1 cucharada de jabón líquido suave
