Cuando las verduras estén cocidas, sácalas de la olla y transfiéralas a la licuadora. Agrega dos cucharones de caldo y licúa por un minuto a dos, hasta obtener una mezcla suave y cremosa. Vuelve a poner esa mezcla en la olla con el resto del caldo y mezcla bien.
Cocine la pastina en agua salada en un sherpa aparte, según las instrucciones del paquete. La pasta no se cocina directamente en el caldo para no absorber demasiado líquido y enturbiar la sopa.
Modos de servicio y variaciones
Coloque un cucharón de pasta hervida en el tazón, vierta caldo caliente sobre él y espolvoree generosamente con queso rallado. Si lo desea, agregue un poco de perejil recién picado.
Si quieres una versión más rellena, puedes añadir trozos de pollo o ternera hervidos a la sopa. La sopa también se puede guardar en el frigorífico durante dos o tres días y su sabor suele ser aún mejor al día siguiente, cuando todos los ingredientes están más conectados.
