En los tomates y los pimientos, la ceniza se menciona con mayor frecuencia en la fase de floración y formación del fruto, porque entonces la planta necesita potasio. Sin embargo, no se debe esperar que las cenizas resuelvan todo por sí solas. Si la planta no tiene suficiente agua, si la raíz está dañada, si hace demasiado calor o si tiene alguna enfermedad, las cenizas no harán un milagro. En primer lugar, se organizan las condiciones básicas: riego, espaciamiento, hojas sanas, ventilación y buen suelo.
No utilice cenizas junto con estiércol fresco o fertilizantes demasiado fuertes directamente alrededor de la planta. No lo pongas en la lista. No lo viertas al viento porque puede acabar en las hojas y los ojos. Lávese las manos después del trabajo. Si no está seguro de cómo es su suelo, utilice cenizas raramente y en pequeñas cantidades.
También se aplica precaución al pepino y al calabacín. Les gustan las tierras nutritivas, pero no les gustan los cambios repentinos. Una base mucho mejor es el abono maduro, y la ceniza sólo puede ser una pequeña adición, no el alimento principal. El mejor truco de ceniza es la medida. Puede ayudar un poco, puede estropear mucho el equilibrio. Por eso lo utilizas como especia en el jardín, no como plato principal.
