El bicarbonato de sodio es un limpiador omnipresente y por una buena razón. Este económico producto básico para el hogar está fácilmente disponible y es increíblemente versátil, y se usa para todo, desde fregar manchas de café y té en porcelana hasta blanquear uniformes deportivos en la lavadora. Pero cuando se trata de limpieza, el bicarbonato de sodio tiene sus límites.
Las propiedades ligeramente abrasivas del bicarbonato de sodio lo hacen menos que ideal para la limpieza de materiales propensos a rayarse. Continúa leyendo para descubrir algunas cosas sorprendentes que nunca deben limpiarse con bicarbonato de sodio. No permitas que el desconocimiento te lleve a arruinar los objetos que tienes en tu hogar y que son valiosos para ti y tu familia.
Espejos y ventanas
El bicarbonato de sodio es un abrasivo suave, lo que lo hace excelente para quitar suavemente las manchas de superficies duras, pero cuando se trata de limpiar materiales propensos a rayarse como el vidrio, se debe evitar el bicarbonato de sodio. El bicarbonato de sodio puede dejar micro arañazos en espejos y ventanas, creando una apariencia opaca y provocando daños irreversibles.
Pisos y muebles de madera
El bicarbonato de sodio provocará micro rayas en los pisos y muebles de madera, desgastando el sellador y dando una apariencia opaca a la madera. La erosión del sello, en particular, es un problema porque, además de dejar los pisos o muebles de madera con un aspecto opaco, hace que la madera sea vulnerable a daños costosos, que pueden requerir trabajos de reparación en el hogar costosos y que requieren mucho tiempo.
Estufas de vidrio cerámico
Al igual que los espejos y las ventanas, cuando se trata de limpiar una placa de vitrocerámica, es mejor evitar el uso de bicarbonato de sodio para evitar rayar la superficie. En su lugar, utilice un limpiador en crema y/o un raspador para eliminar los residuos cocidos en lugar de un polvo abrasivo.
Placa de oro
El baño de oro en platos, piezas para servir, cristalería y más debe manipularse con cuidado para evitar astillas, rayones o erosión. Evita fregar el baño de oro con bicarbonato de sodio y opta por limpiadores suaves como jabón para platos, esponjas no abrasivas y paños de microfibra cuando se trata de lavar estas prendas delicadas.
