➅ Reposo y presentación
Cuando el arroz esté al punto, apagamos el fuego y dejamos reposar tapado durante 5 minutos. Servimos directamente en la mesa.

Consejos para que tu arroz con pollo y verduras quede perfecto
➤ El sofrito, sin prisas y bien reducido: Verduras bien pochadas y el líquido evaporado antes de añadir el arroz. Si el sofrito tiene agua, el arroz la va a absorber y las proporciones dejan de funcionar.
➤ Para un sabor más rico: Utiliza caldo de pollo casero. El secreto de un buen arroz está principalmente en el sofrito y el caldo, así que te aconsejo que utilices uno de calidad. También es aconsejable añadirlo ya caliente para no bajar la temperatura de cocinado.
➤ Cuidado con el pimentón: Añádelo a fuego bajo o casi apagado y remueve enseguida para que no se queme. El pimentón tostado amarga.
➤ Control del punto de arroz y reposo: Una vez que comience a hervir, no removemos. Como te decía antes, el tiempo total de cocción puede variar: prueba un grano a los 15 minutos para comprobar cómo va. Para terminar, cinco minutos tapado fuera del fuego para que el arroz se asiente.
Preguntas frecuentes sobre el arroz con pollo y verduras
Para mí, el arroz bomba. Aguanta la cocción, absorbe bien el sabor del sofrito y queda suelto en el plato. Si no tenemos, el redondo es una buena alternativa, aunque debemos estar bastante atentos a los tiempos, porque se pasa antes.
Yo lo mido siempre con un vaso: es la forma más fácil de ajustar cantidades y proporciones. Un vaso de arroz da bien para 2-3 personas como plato único, o para 4 si hay algo más en la mesa. Y el caldo, siempre en la misma proporción: dos vasos y medio por cada vaso de arroz.
Lo más importante aquí es el tamaño. El arroz no debe quedar en una capa gruesa: necesita extenderse en una capa fina para cocinarse de manera uniforme.
Yo prefiero medio pollo troceado, con hueso. Las piezas con hueso —muslos y contramuslos sobre todo— son las que más sabor dan al guiso. Otra opción es utilizar pechuga, cortada en trozos generosos y ajustando el tiempo de cocinado, porque se seca antes.
Se pierde sabor, pero hay veces que no tenemos caldo de pollo disponible. En este caso podemos sustituir el caldo de pollo por agua con una pizca de sal y especias, o usar caldo de verduras en su lugar.
