Buñuelos de calabacín para Cuaresma en 10 minutos…

Calienta un poco de aceite en una sartén, luego vierte la mezcla con una cuchara y aplánala ligeramente. Fríe las albóndigas por ambos lados hasta que estén doradas y tengan una bonita costra dorada. Retíralas y colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.

Los buñuelos de calabacín de Cuaresma están en su punto óptimo cuando están calientes, crujientes por fuera y suaves por dentro. Se pueden servir con salsa de Cuaresma, ensalada o como un almuerzo rápido de verano sin huevos ni leche.

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