Ingredientes
Rinde aproximadamente de 6 a 8 porciones.
Para la Base del Helado
- 2 tazas de crema para batir bien fría
- 1 lata (395 g) de leche condensada
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 1 pizca de sal
Ingredientes Opcionales
Puedes añadir:
- Chispas de chocolate
- Galletas trituradas
- Frutas frescas o congeladas
- Dulce de leche
- Salsa de caramelo
- Nutella
- Almendras, nueces o pistachos picados
Preparación Paso a Paso
1. Batir la Crema
Coloca la crema para batir fría en un recipiente grande.
Con una batidora eléctrica, bate hasta obtener picos suaves. La crema debe verse esponjosa y aireada, pero sin llegar a estar demasiado firme.
Este paso es fundamental para lograr un helado ligero y cremoso sin necesidad de una máquina especializada.
2. Preparar la Mezcla Dulce
En otro recipiente, mezcla la leche condensada, el extracto de vainilla y la pizca de sal.
La leche condensada aporta dulzura y una textura sedosa, mientras que la vainilla intensifica el sabor. La pequeña cantidad de sal ayuda a equilibrar los sabores y resaltar la dulzura natural.
3. Incorporar los Ingredientes
Agrega poco a poco la mezcla de leche condensada a la crema batida.
Con una espátula, realiza movimientos envolventes y suaves para mantener el aire incorporado en la crema. Este aire es lo que permitirá obtener una textura ligera y cremosa.
Continúa mezclando hasta que todo quede perfectamente integrado.
4. Añadir los Complementos
Este es el momento perfecto para dar rienda suelta a tu creatividad.
Puedes incorporar:
- Trozos de chocolate
- Galletas trituradas
- Frutas frescas
- Caramelo
- Dulce de leche
- Frutos secos
Mezcla suavemente para distribuir los ingredientes sin perder la esponjosidad de la preparación.
5. Congelar
Vierte la mezcla en un recipiente apto para congelador con tapa.
Alisa la superficie con una espátula y cubre bien para evitar que absorba olores del congelador.
Congela durante al menos 6 horas, aunque lo ideal es dejarlo toda la noche para obtener la mejor textura.
