La tarta se hornea en horno precalentado hasta que tenga un bonito color dorado y el relleno esté fraguado.
Mientras se hornea el pastel, se prepara una cobertura cremosa de queso crema, azúcar en polvo y crema dulce, que se bate hasta que quede ligera y espumosa.
Cuando el pastel se enfría un poco, se unta sobre él la nata preparada y finalmente se espolvorea todo con azúcar en polvo.
Consejos para obtener el mejor resultado
* No mezcle demasiado la masa para mantenerla suave y aireada
* Deja que el pastel se enfríe bien antes de cortarlo para comprimir el relleno
* Si utilizas melocotones enlatados escurre bien para que el pastel no quede demasiado húmedo
Variaciones y ajustes
Puedes personalizar fácilmente esta receta:
* sustituir los melocotones por fresas, arándanos o manzanas
* agregue nueces para darle más crujiente
* usa mascarpone en lugar de parte ricotta para obtener un sabor aún más rico
Cómo servir
El pastel queda muy delicioso cuando se enfría bien, porque es entonces cuando todas las capas y sabores pasan a primer plano. Puedes servirlo solo o añadiendo nata montada o una bola de helado de vainilla.
Conclusión
El pastel de ricotta y melocotón es la combinación perfecta de sencillez y elegancia. Aunque no requiere técnicas complicadas, el resultado es un postre que luce y sabe como si hubiera sido preparado en una cocina profesional.
Ya sea que lo hagas para familiares o invitados, este pastel seguramente causará una buena impresión y se convertirá en una de las recetas favoritas de tu cocina.
