Para el almíbar de coco
- 200 ml de leche de coco
- 1 taza de azúcar
- 50 g de coco rallado
Cómo preparar el pastel de coco
1. Prepara la masa
Precalienta el horno a 180 °C y engrasa un molde mediano con mantequilla y harina.
Coloca en la licuadora los huevos, la leche, el azúcar, la margarina derretida, la harina, el coco rallado y el polvo para hornear. Licúa durante unos minutos hasta obtener una mezcla suave, cremosa y sin grumos.
Vierte la masa en el molde preparado y distribúyela de forma uniforme.
2. Hornea el pastel
Introduce el molde en el horno precalentado y hornea durante 40 a 45 minutos, o hasta que el pastel esté dorado y al insertar un palillo en el centro, este salga completamente limpio.
Cuando esté listo, retíralo del horno y déjalo reposar unos minutos mientras preparas el almíbar.
Preparación del almíbar de coco
En una cacerola mezcla la leche de coco, el azúcar y el coco rallado.
Cocina a fuego medio, removiendo constantemente para evitar que el azúcar se pegue al fondo. Después de 5 a 7 minutos, el almíbar comenzará a adquirir una consistencia ligeramente espesa y brillante.
No permitas que hierva durante demasiado tiempo para evitar que el azúcar se cristalice.
El toque final
Con el pastel todavía caliente, realiza pequeños agujeros en la superficie utilizando un palillo o un tenedor.
Vierte poco a poco el almíbar caliente sobre todo el bizcocho para que penetre en la miga y aporte una textura extra jugosa.
Deja reposar entre 10 y 15 minutos antes de desmoldarlo para que absorba completamente el almíbar.
Consejos para obtener un resultado perfecto
Utiliza ingredientes frescos
Los huevos frescos, la leche entera y un buen coco rallado aportan un sabor mucho más intenso y una textura más delicada.
Engrasa correctamente el molde
Cubrir el molde con mantequilla y una ligera capa de harina facilitará el desmoldado. También puedes utilizar papel vegetal para mayor seguridad.
Controla el horneado
Cada horno puede variar ligeramente. Si observas que la superficie comienza a dorarse demasiado rápido, cúbrela con papel de aluminio hasta finalizar la cocción.
Consistencia ideal del almíbar
Debe quedar ligeramente espeso, pero aún fluido. Si se reduce demasiado, añade unas cucharadas de leche de coco o agua caliente para recuperar su textura.
