ngredientes: 500 g de fresas, 500 ml de nata dulce, 250 g de leche condensada azucarada, 1 bolsa de azúcar de vainilla y 2–3 cucharadas de azúcar en polvo según se desee. Para un sabor afrutado más fuerte, puedes agregar 2 cucharadas más de mermelada de fresa casera o un poco de cobertura de fresa.
Lavar, limpiar y cortar las fresas en trozos más pequeños. Mezcle la mitad de las fresas en puré y deje la otra mitad finamente picada para que quede en el helado. Si las fresas son más ácidas, agregue azúcar en polvo y mezcle.
En un bol aparte, bata la crema agridulce fría hasta que esté firme y cremosa. Agrega la leche condensada y el azúcar de vainilla, luego combina todo suavemente con una espátula o batidora a la velocidad más baja. La mezcla debe ser suave, espesa y espumosa.
