Cocine la mermelada hasta que espese, normalmente unos 60–90 minutos, dependiendo de lo jugosos que sean los albaricoques. Hacia el final, agrega jugo de limón y azúcar de vainilla si quieres un olor más agradable. Mezclar constantemente al final de la cocción para que no se queme.
Para comprobar la densidad, coloque un poco de mermelada en un plato frío. Si no se derrama demasiado y deja una marca al pasar la cuchara, ya está. Tenga en cuenta que se apretará más cuando se enfríe.
Vierta la mermelada caliente en frascos limpios y esterilizados. Cierre bien las tapas, ponga los frascos boca abajo durante 5–10 minutos, luego devuélvalos normalmente y déjelos enfriar por completo. Almacenar en un lugar fresco y oscuro. Esta es una auténtica mermelada de albaricoque casera — fragante, espesa y sin conservantes.
